La prolongada interrupción del Paso Internacional de Jama genera creciente malestar entre los camioneros que permanecen varados en distintos puntos de Jujuy. Transportistas de Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile y Perú aseguran que algunos llevan alrededor de diez días esperando poder continuar viaje, mientras comienzan a escasear el agua y los alimentos.
El cruce fronterizo permanece cerrado debido a las condiciones climáticas adversas del lado chileno, con nieve, hielo y episodios de viento blanco que impiden garantizar una circulación segura. Según los últimos reportes, alrededor de 250 camiones se encontraban acumulados en la zona, formando una fila estimada en unos cinco kilómetros.
La situación también comenzó a tener consecuencias sanitarias. El Hospital Nuestra Señora de Belén de Susques reforzó su dispositivo de atención y contabilizó 98 intervenciones, principalmente para asistir a personas afectadas por el mal de altura y suministrar oxígeno a camioneros y pasajeros que permanecen en la zona cordillerana.
Ante la saturación de los espacios disponibles, las autoridades dispusieron además restricciones para el ingreso de nuevos camiones a la Ruta Nacional 52, con controles en Purmamarca y Volcán. Mientras continúa la incertidumbre sobre la reapertura, los transportistas reclaman soluciones y mayor asistencia ante una espera que ya supera ampliamente los tiempos habituales de sus recorridos internacionales.

