La histórica fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires, y confirmó el despido de 920 trabajadores. La empresa, con más de 80 años de trayectoria en el país, comunicó que desde este 18 de febrero cesa por completo su actividad industrial, en un contexto de fuerte crisis para el sector.
A través de un comunicado oficial, la compañía informó que la decisión responde a “los cambios en las condiciones de mercado”. En el texto, el directorio destacó la trayectoria de la firma, su inversión tecnológica y su liderazgo en la producción de neumáticos radiales para el mercado automotor y el transporte, además de su presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina.
La crisis de la empresa no es reciente. En 2019 había reducido 450 puestos de trabajo y atravesó situaciones similares en 2021 y 2022, en medio de conflictos gremiales y caída del consumo. En julio de 2024, durante la gestión del presidente Javier Milei, solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis tras registrar una fuerte baja en las ventas y la pérdida de mercados externos.
Según detalló la firma, sufrió pérdidas superiores a 30 millones de dólares en el primer semestre de 2024 y una caída del 30% en la demanda interna. Entre las causas, mencionó la sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para importar insumos, altos costos laborales, baja productividad y elevada conflictividad gremial. Con este escenario, Fate decidió cerrar una de las plantas más emblemáticas del sector industrial argentino.

