El Gobierno nacional busca que las provincias adhieran a un nuevo régimen simplificado del impuesto a las Ganancias, en el marco de un paquete de medidas que incluye también la flexibilización de controles por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Para ello, el ministro de Economía, Luis Caputo, y otros funcionarios nacionales mantuvieron reuniones virtuales con 16 representantes provinciales, con el objetivo de evitar que se establezcan nuevas regulaciones fiscales que interfieran con el plan oficial.
Desde el Ejecutivo se insiste en que las provincias no deben implementar regímenes “persecutorios” ni crear sistemas de información paralelos a los ya modificados por ARCA. Sin embargo, algunos gobernadores expresaron preocupación por la falta de detalles, ya que aún no se presentó el documento de adhesión ni el proyecto de ley correspondiente. En particular, desde varias jurisdicciones advirtieron que esperan precisiones antes de tomar una decisión, pese a mostrarse abiertas a acompañar la iniciativa.
La tensión política también quedó expuesta por la exclusión de ciertos mandatarios del encuentro, como Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), a quienes en la Casa Rosada señalan como opositores sin interés en adherir al programa. También quedaron afuera los gobiernos de Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, aunque en el primer caso se manifestaron a favor de la propuesta, con la condición de reforzar los controles contra el lavado de dinero.
El plan del Gobierno incluye posibles reformas a la Ley Penal Tributaria, como elevar el monto mínimo para que la evasión sea delito y modificar su plazo de prescripción. Estas iniciativas requerirán el respaldo legislativo y, para eso, Nación busca construir consensos con los mandatarios. Mientras tanto, algunos ministros provinciales, como el de Tucumán, reconocieron que el esquema propuesto recuerda a blanqueos anteriores y que las definiciones clave llegarán recién en junio.

