La Cámara de Diputados vivió una maratónica y tensa sesión en la que el presidente Javier Milei logró mantener el veto al aumento del 7,2% de las jubilaciones, pero sufrió importantes reveses en materia social, política y económica.
Milei preserva su plan fiscal con el veto a las jubilaciones
El oficialismo consiguió sostener el veto presidencial al incremento previsional gracias al respaldo de gobernadores, que intervinieron en el último tramo del debate modificando votos clave. El resultado final fue de 160 votos a favor del veto, 83 en contra y 6 abstenciones, lo que le permitió al Gobierno resguardar su hoja de ruta fiscal.
Sin embargo, la votación dejó al descubierto fuertes tensiones internas en La Libertad Avanza y críticas de la oposición, que cuestionó la influencia de los mandatarios provinciales y los cambios de postura de algunos legisladores durante la sesión.
Derrota en discapacidad y avance de la oposición en el caso Libra
En contraste, la ley de emergencia en discapacidad fue aprobada con 172 votos a favor, 73 en contra y 2 abstenciones, lo que marcó una derrota significativa para Milei. Dos diputados libertarios votaron junto a la oposición, profundizando las fisuras dentro del oficialismo.
Además, la oposición logró apoderarse de la comisión investigadora del caso Libra, que llevaba meses paralizada. El cuerpo tendrá plazo hasta el 10 de noviembre para emitir un informe sobre el escándalo de criptoactivos que involucra a Milei, su hermana Karina y varios intermediarios, en un caso que dejó a miles de inversores damnificados.
ATN y gobernadores con mayor poder de negociación
Otro de los puntos críticos de la jornada fue la aprobación de la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) según el esquema de coparticipación, con 149 votos a favor y 90 en contra. Esta decisión fortaleció a los gobernadores y a los bloques opositores, que ahora tendrán mayor control sobre esos recursos.
El resultado consolidó la imagen de un Congreso activo y fragmentado, capaz de desafiar al Ejecutivo en temas sensibles, mientras Milei intenta sostener su agenda fiscal en un escenario político cada vez más complejo.

