Armar un pequeño huerto en el balcón, patio o terraza puede ser una actividad emocionante y gratificante, no solo para adultos, sino también para los más pequeños del hogar. Además de agregar color y vida a nuestro espacio, cultivar nuestras propias frutas y verduras puede tener un impacto positivo en nuestra salud y en el medio ambiente.
Los huertos urbanos no solo son una forma de consumir productos frescos y ecológicos, sino que también contribuyen a reciclar el aire que respiramos y atraer insectos beneficiosos para la polinización. Además, estudios científicos han demostrado que tener un espacio verde en casa puede reducir el estrés y mejorar nuestro bienestar mental, promoviendo así un cambio hacia una actitud más responsable con la ecología.
Pero, ¿cómo empezar un huerto en casa? Lo primero es determinar dónde ubicarlo. Puede ser en un pequeño balcón con un jardín vertical, en una terraza con una mesa de cultivo o en un patio amplio. Es esencial garantizar que las mascotas no interfieran con el huerto, por lo que armar un huerto elevado puede ser una solución práctica.
Una vez elegido el espacio, se necesitarán algunos elementos básicos como tierra, semillas, plantines y contenedores. Es importante considerar la cantidad de luz que recibe el área, ya que la mayoría de las plantas necesitan al menos seis horas de luz directa para crecer adecuadamente. Las hortalizas de hojas verdes como perejil, rúcula o lechuga son ideales para principiantes, mientras que plantas de frutos grandes como tomates o pimientos pueden requerir más cuidados.
El riego es otro aspecto crucial. Es importante mojar la tierra, no las plantas, para evitar la acumulación de agua en las hojas, lo que podría provocar la aparición de hongos. Además, un buen drenaje es esencial para evitar que las raíces se pudran. Se pueden utilizar macetas con agujeros en el fondo o mesas de cultivo perforadas para facilitar el drenaje.
En cuanto a qué sembrar y cuándo, en otoño e invierno se pueden plantar arvejas, brócoli o repollo, mientras que en primavera y verano son ideales los tomates, morrones o zapallitos. Las hierbas aromáticas como el romero o la albahaca se pueden sembrar durante todo el año.

