Un nuevo caso de sarampión en la provincia de Santa Elena (departamento La Paz, Entre Ríos) encendió las alarmas sanitarias en el país. Se trata de un niño de 2 años y 4 meses, que comenzó con síntomas el 24 de noviembre —fiebre superior a 38 °C, exantema generalizado y síntomas respiratorios–, y cuya infección fue confirmada mediante PCR. A pesar de contar con una dosis de la vacuna triple viral aplicada en 2024, el menor resultó infectado y permanece aislado, clínicamente estable.
En el marco de la investigación epidemiológica, se activó un intenso rastreo de contactos estrechos. Hasta el momento, las autoridades lograron identificar y están monitoreando a 98 personas que podrían haber estado expuestas al virus. Muchos de esos contactos pertenecen a diferentes provincias, incluida Entre Ríos.
La magnitud del monitoreo —casi un centenar de personas— generó preocupación ante la posibilidad de nuevos contagios, sobre todo en un contexto donde la cobertura de vacunación habría disminuido en diversos puntos del país. Las autoridades insistieron en la necesidad de completar los esquemas de vacunación, reforzar la vigilancia de síntomas compatibles con sarampión y consultar de inmediato ante fiebre y exantema.
Este episodio se produce en un momento en que la región de las Américas perdió su estatus de territorio libre de transmisión endémica de sarampión, lo que pone en alerta a los sistemas de salud de toda la región. Las autoridades nacionales llaman a redoblar los esfuerzos de prevención, vacunación y seguimiento —especialmente en niños y grupos vulnerables— para evitar brotes mayores

