En una jornada marcada por la violencia y la represión, al menos cuatro personas murieron y decenas resultaron heridas durante las protestas en Venezuela contra el fraude electoral del régimen de Nicolás Maduro. La situación podría empeorar, ya que se reportan más casos de represión en diversas zonas del país.
Las manifestaciones, que se registraron en todo el país desde la mañana del lunes, tuvieron su primer trágico incidente en Maracay, estado Aragua. Rancés Yzarra, un estudiante de 30 años, murió tras recibir un disparo mientras protestaba en la Redoma de San Jacinto. Perkins Rocha, vocero del partido de María Corina Machado, informó que el saldo de muertes en Aragua es de al menos tres personas y se espera la confirmación de la identidad de las víctimas. También se reportó la posible muerte de un adolescente de 15 años en Zulia y otra víctima en Yaracuy, lo que elevaría el número total de fallecidos a siete.
La represión de las fuerzas del orden chavistas se hizo sentir especialmente en Caracas, donde miles de manifestantes salieron a las calles de Petare, el barrio más grande de la ciudad. “¡Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer!”, gritaban los manifestantes mientras derribaban estatuas de Hugo Chávez en varias regiones del país, en señal de descontento con un régimen que lleva 25 años en el poder. «Queremos libertad, queremos que se vaya Maduro, ¡vete Maduro!», exclamó Marina Sugey, una manifestante en Petare.
Las protestas y la represión se producen después de que Maduro ganara la presidencia por tercera vez tras unas elecciones ampliamente cuestionadas a nivel internacional. Pocos días antes de los comicios, Maduro había advertido de un “baño de sangre” si no ganaba las elecciones. La comunidad internacional sigue de cerca estos eventos, exigiendo mayor transparencia en el proceso electoral y condenando la violencia contra los manifestantes.

