Pasados los 50 años, el organismo tiende a ralentizar su proceso metabólico, lo que puede llevar a la acumulación de grasa y dificultades para perder peso de manera eficiente. Los expertos de MayoClinic señalan que el Metabolismo es un proceso esencial que convierte los alimentos y líquidos en energía, incluso en estado de reposo.
La nutricionista Anabella Famiglietti (M.N. 9436) destaca que varios factores están detrás del metabolismo más lento en los adultos mayores. Entre estos factores se encuentran la disminución de masa magra, el aumento de grasa corporal, y una desregulación en la ingesta y digestión. A medida que la masa muscular disminuye y la actividad física se reduce, el cuerpo requiere menos energía, lo que puede resultar en el aumento de peso. Además, cambios en la sensación de sed, digestión y saciedad, así como factores sociales como la ingesta de medicamentos, el aislamiento y la depresión, pueden contribuir a una desregulación metabólica.
No obstante, existen métodos y hábitos que pueden ayudar a acelerar el metabolismo y mantener un estilo de vida saludable después de los 50 años. Aquí presentamos cinco hábitos recomendados por expertos:
Consumo de proteínas: Incorporar alimentos ricos en proteínas, como pollo, carnes rojas, pescados, legumbres y lácteos, puede estimular el efecto termogénico de los alimentos. La digestión y absorción de proteínas requiere más energía, lo que aumenta el gasto calórico y mejora la digestión.
Bebidas frías o calientes: El consumo moderado de bebidas estimulantes como café y té, así como la ingesta de antioxidantes presentes en estas bebidas, puede estimular la quema de energía y mejorar la tasa metabólica.
Comida picante: Alimentos como el comino, la canela, la cúrcuma y los pimientos picantes pueden aumentar la tasa metabólica y disminuir el apetito. La capsaicina presente en estos alimentos puede contribuir a la reducción de lípidos corporales.
Dormir más de siete horas: Garantizar un sueño adecuado y respetar el ritmo circadiano puede regular las hormonas relacionadas con el hambre y la saciedad, evitando el aumento de peso por falta de sueño.
Entrenamiento de fuerza: Realizar ejercicios de entrenamiento de fuerza, como levantamiento de pesas, contribuye a aumentar la masa muscular y la tasa metabólica en reposo. Esto ayuda a mantener un metabolismo activo incluso en estado de reposo.
La Lic. Famiglietti enfatiza que un estilo de vida activo y una sincronización adecuada del ritmo circadiano son fundamentales para regular el metabolismo. El descanso adecuado, la incorporación de hábitos saludables y la atención a los factores sociales pueden contribuir a mantener un metabolismo eficiente y un estado de salud óptimo en la adultez. Con 7 a 8 horas de sueño por noche y una atención constante a estos hábitos, es posible mantener la energía vital y el buen funcionamiento metabólico incluso después de los 50 años.

