El día de ayer, personal de la Línea 102 rescató a dos hermanos de 11 y 9 años que llevaban varios días encerrados en una vivienda del barrio Alto Comedero. La progenitora, de 39 años, admitió no querer continuar con la crianza y pidió deshacerse de ellos.
Según trascendió, vecinos del Sector B5 alertaron a la policía, quienes al llegar constataron la situación y solicitaron ayuda. Los niños, víctimas de violencia verbal y física, revelaron que no es la primera vez que son abandonados de esta manera. La madre, en estado de ebriedad, incluso los amenazó con un cuchillo en una ocasión.
Las pequeñas víctimas, entrevistadas por el gabinete profesional, expresaron su deseo de no volver con su madre. Mientras tanto, esta mujer de 39 años, en pareja con otra persona, aseguró no querer ver a sus propios hijos. Una tragedia que revela una situación alarmante de abandono y maltrato en el barrio capitalino.

