Millones de jóvenes están en riesgo de sufrir problemas de audición prematura debido a la exposición constante de sonidos fuertes, al escuchar música a volúmenes peligrosos.
Los jóvenes suelen llevar sus auriculares a máximo volumen, mientras que en los boliches los decibelios superan los límites recomendados, lo que puede provocar zumbidos y pitidos en los oídos, conocidos como acúfenos.
Los acúfenos son señales de daño en el oído y, cuando son constantes, pueden derivar en problemas de pérdida auditiva y en la salud en general. Los expertos señalan que la exposición al ruido a edades tempranas puede tener un impacto importante en la audición a largo plazo, incluso cuando las personas tengan entre 55 y 60 años.
Es importante que los jóvenes cuiden su sentido del oído de la misma manera que cuidan su vista, ya que la pérdida de audición es irreversible. Los expertos recomiendan evitar exponerse a niveles de ruido peligrosos y reducir el volumen en los cascos y en lugares de ocio nocturno. Es fundamental tomar medidas de protección y concientizar a la población sobre los riesgos del ruido para evitar problemas de audición a edades tempranas

