River Plate logró un trabajado triunfo por 1-0 frente a Carabobo en el estadio Monumental, en el marco de la segunda fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana. Con este resultado, el conjunto dirigido por Eduardo Coudet quedó como líder del Grupo H, aunque dejó algunas dudas en su rendimiento colectivo.
El entrenador Eduardo Coudet decidió presentar una formación con varios cambios, pensando en el inminente Superclásico del domingo. La rotación incluyó ocho modificaciones respecto al equipo habitual, en busca de darles ritmo a futbolistas con menos minutos y preservar titulares.
A pesar del objetivo cumplido en cuanto al resultado, River no logró imponer su juego durante largos pasajes del encuentro y se fue al entretiempo entre silbidos, reflejo del malestar de los hinchas por el rendimiento irregular del equipo.
El único gol del partido llegó en el segundo tiempo gracias a Sebastián Driussi, quien ingresó desde el banco y marcó el 1-0 con un potente remate dentro del área. El delantero fue clave para destrabar un duelo que se había presentado cerrado y con pocas ideas claras por parte del local.
En los minutos finales, River mostró su mejor versión y estuvo cerca de ampliar la ventaja, incluso con un remate al travesaño, pero no logró liquidar el encuentro.
Más allá de la victoria, el cuerpo técnico encendió las alarmas por las lesiones de Fausto Vera y Juanfer Quintero, quienes debieron ser reemplazados durante el partido. Ambos casos generan incertidumbre de cara al choque ante Boca, considerado clave en la temporada.
Tras el pitazo final, Coudet evidenció alivio más que satisfacción y dejó en claro el enfoque inmediato: “Ahora ponemos la cabeza en la final del domingo”, en referencia al Superclásico, que asoma como el próximo gran desafío para el Millonario.

