En un acontecimiento inusual, la noche del domingo en Viña del Mar, Chile, una intensa lluvia de 8 milímetros en media hora desencadenó el colapso de una tubería de aguas de lluvia en la zona de Reñaca Norte. Este incidente dejó expuestos a dos edificios, el Kandinsky y el Miramar, a Socavones y deslizamientos de tierra, así como un fuerte olor a gas que activó la respuesta de los bomberos.
La tubería, originalmente construida cuando la zona apenas tenía desarrollo inmobiliario, no pudo soportar el aumento significativo de edificios en la zona, lo que llevó a su colapso. La nueva tubería que se estaba instalando de forma provisoria también fue arrastrada por las fuertes lluvias.
El deslizamiento de tierra afectó a varios edificios, obligando a evacuar a los residentes. La ministra de Obras Públicas, Jéssica López, visitó el lugar y señaló que la magnitud de las lluvias fue inesperada y crítica debido a la topografía de la zona. Además, criticó la construcción de edificios en una zona dunar y calificó la situación como una crisis.
Las autoridades han anunciado planes para encauzar la tubería de forma provisional y posteriormente llevar a cabo obras definitivas que incluyan el relleno de los socavones, la compactación del terreno y la construcción de un nuevo colector de aguas de lluvia. El incidente ha planteado preguntas sobre la seguridad de la construcción en zonas vulnerables a eventos climáticos extremos en la región.

