El Gobierno argentino presentó una solicitud ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para frenar la explotación petrolera que impulsa el Reino Unido en las Islas Malvinas. La presentación se realizó el martes 13 de octubre y busca impedir el avance de las actividades hidrocarburíferas en la Cuenca Malvinas Norte, una zona cuya soberanía es reclamada por la Argentina.
Según informó la Oficina del Presidente, el pedido contempla la aplicación de medidas provisionales para proteger los derechos soberanos argentinos sobre su plataforma continental. El Ejecutivo considera que las autorizaciones otorgadas unilateralmente por el Reino Unido agravan la controversia territorial reconocida por las Naciones Unidas. La solicitud forma parte del procedimiento arbitral iniciado el pasado 28 de septiembre, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
El reclamo apunta principalmente al proyecto Sea Lion, desarrollado por la compañía israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. El emprendimiento contempla la extracción de petróleo en aguas ubicadas al norte del archipiélago, con el inicio de la producción previsto para 2028. Argentina sostiene que estas actividades no cuentan con su autorización y que podrían afectar tanto sus derechos sobre los recursos naturales como el medioambiente marino.
Por su parte, el Reino Unido rechazó los cuestionamientos argentinos y reafirmó su respaldo a las actividades comerciales autorizadas en las islas. Desde Londres sostienen que las licencias petroleras mantienen su validez, mientras que el Gobierno nacional insiste en recurrir a mecanismos diplomáticos y judiciales internacionales. La nueva presentación busca que el Tribunal disponga medidas urgentes mientras se analiza el conflicto de fondo, aunque todavía no existe una resolución internacional que ordene suspender el proyecto.

