El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta la posibilidad de un conflicto armado con Venezuela al afirmar que no descarta una guerra con la dictadura de Nicolás Maduro, en el marco de una creciente escalada de presión política y militar. En una entrevista telefónica con NBC News, el mandatario fue consultado de manera directa sobre un eventual enfrentamiento y respondió: “No lo descarto”, al tiempo que anticipó que continuarán las incautaciones de embarcaciones vinculadas al país sudamericano.
En ese contexto, la administración estadounidense intensificó en los últimos días las acciones contra el régimen chavista, ordenando un “bloqueo” a los petroleros sancionados que ingresan o salen de Venezuela. Según informó el propio gobierno norteamericano, se incautó recientemente un petrolero cerca de las costas venezolanas y se llevaron adelante 28 ataques a embarcaciones, que habrían provocado la muerte de más de cien personas. Washington sostiene que se trata de operativos contra supuestas redes de narcotráfico y acusa a Caracas de utilizar los ingresos petroleros para financiar el denominado “terrorismo de drogas”.
Consultado sobre si su objetivo final es el derrocamiento de Nicolás Maduro, Trump evitó una definición explícita y se limitó a afirmar que el mandatario venezolano “sabe exactamente” lo que él pretende. En la misma línea, al ser interrogado sobre si estas acciones podrían derivar en una guerra, el presidente estadounidense señaló que es una posibilidad y advirtió que habrá más incautaciones de petroleros, especialmente si continúan navegando bajo sanciones internacionales.
En paralelo, Trump defendió su agenda interna durante un discurso nacional, donde anunció un bono único de USD 1.776 para miembros de las fuerzas armadas, al que denominó “dividendo guerrero”. El mandatario aseguró que los pagos se realizarán en el corto plazo, aunque desde el Senado aclararon que los fondos provendrán de partidas originalmente destinadas a vivienda militar. De cara a las elecciones legislativas de noviembre, Trump se mostró confiado en que el Partido Republicano mantendrá el control del Congreso, un escenario clave para sostener su programa político y evitar eventuales investigaciones contra la Casa Blanca.

