El clima político y social registrado por una encuesta relevó que la mayoría de los consultados quiere un presidente de signo contrario al actual. Además, seducen los extremos ideológicos pero los centristas tienen mayor consenso.
Los datos se tomaron de 2.380 casos entre el 8 y el 14 de junio en las principales ciudades del país, con una metodología 50% online y 50% por IVR, un sistema de voz interactivo por teléfono.
«Un análisis de preferencias combinadas confirma que las posiciones centristas logran un mayor consenso. Las candidatos de los extremos parecen generar más atracción que los moderados, pero si analizamos las preferencias alternativas, los candidatos con posiciones más centristas parecen reunir el mayor consenso», dice una de las conclusiones del informe de la consultora Synopsis.
Expresados en números, los datos son más contundentes: el 69% manifestó que en un escenario eleccionario para el 2023 elegiría un candidato opositor, 7 de cada 10.
El descontento con el oficialismo es tan contundente que se eligieron dos posibilidades: o bien una opción «más moderada» o «más extrema».
En este especificación, la oposición considerada más extrema concentra el 36,6%, poco más de cuatro puntos por encima de los moderados que sumaron el 32,4%.
Dentro de los que apoyan al oficialismo se registraron un 31%, lo cual muestra como saldo un 53,9% de posibles votantes opositores.

