Un informe de UNICEF reveló una preocupante situación en Argentina: más de un millón de niños y niñas se van a dormir sin haber comido, debido a la falta de recursos económicos. Este estudio también indica que el 90% de los hogares con niños han dejado de comprar alimentos esenciales como leche, carne y otros lácteos.
El informe detalla que en el primer cuatrimestre de 2024, el 52% de las familias argentinas tuvo que reducir la compra de alimentos por falta de dinero, y un 23% no pudo adquirir medicamentos necesarios. La pobreza en el país afecta al 54,9% de la población, un aumento significativo respecto al año anterior, mientras que la indigencia alcanza al 20,3%.
La situación es aún más grave entre los menores de edad, donde el 70% vive en condiciones de pobreza, y el 30,8% en indigencia. En algunas regiones, como el Gran Buenos Aires y provincias como Chaco y Formosa, los niveles de pobreza superan el 60%, reflejando una profunda crisis social.
Estos datos destacan la creciente desigualdad y la urgencia de implementar políticas efectivas para aliviar el impacto de la crisis económica en las familias más vulnerables. Es deber de las autoridades nacionales y provinciales abordar esta crisis con medidas que garanticen el acceso a alimentos y servicios básicos para todos los niños y familias afectadas.

