Un potente terremoto de magnitud 7,6 sacudió la región de Noto, en la prefectura de Ishikawa, desatando una serie de 21 sismos en tan solo 90 minutos. La ciudad de Wajima ha sido la más afectada, con al menos una decena de edificios derrumbados y numerosas personas atrapadas bajo los escombros.
El epicentro del sismo generó olas de tsunami de hasta 1,2 metros de altura en el puerto de Wajima, llevando a las autoridades a emitir una alerta general para la costa oeste de Japón. Ciudades del extremo oriente ruso, como Vladivostok, también emitieron alertas por riesgo de tsunami en un radio de 300 kilómetros desde el epicentro.
Más de 33.500 hogares en las prefecturas de Toyama, Ishikawa y Niigata quedaron sin electricidad, y se reportan incendios que han destruido varias casas en Wajima. La ciudad de Suzu, en Ishikawa, enfrenta un aumento en el número de heridos, con el hospital operando con generadores debido a los cortes de energía.
Las autoridades japonesas están evaluando los daños y aún no han confirmado víctimas mortales. Mientras tanto, Corea del Sur emitió alertas por la subida del nivel del mar, instando a residentes en la provincia oriental de Gangwon a evacuar a zonas más altas.
La situación se complica con el cierre de autopistas y servicios de tren Shinkansen suspendidos. El primer ministro nipón, Fumio Kishida, convocó un gabinete de crisis, y aunque la Autoridad de Regulación Nuclear informó que no hay anomalías en las centrales nucleares afectadas, se confirman vertidos de petróleo y daños menores.

