A más de 24 horas del doble terremoto que sacudió a Venezuela, cientos de familias continúan recorriendo hospitales, refugios y centros de atención en busca de sus seres queridos. La emergencia dejó hasta el momento un saldo oficial de 235 personas fallecidas, 4.300 heridas y 157 desaparecidas, aunque organizaciones ciudadanas advierten que la cifra de personas incomunicadas podría ser mucho mayor.
Los sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas segundos de diferencia y afectaron principalmente a La Guaira, Caracas y otras localidades del centro-norte venezolano. Según los reportes oficiales, además de las víctimas fatales y los heridos, se registraron más de 250 edificios destruidos y casi 3.000 familias sin hogar, en una de las catástrofes sísmicas más graves de la historia reciente del país.
La situación más crítica se concentra en La Guaira, donde decenas de edificios colapsaron y los equipos de rescate trabajan entre los escombros en busca de sobrevivientes. En esa zona se registran la mayoría de los reportes de personas desaparecidas o incomunicadas, de acuerdo con los datos recopilados por la Red de Periodistas Venezolanas.
Entre los casos que mantienen en vilo a las familias se encuentran los de Crescencio Marotta, Gladys Ríos y Sebastián Valencia, quienes son buscados tras el derrumbe del edificio Solymar, en el sector Los Corales. Allegados y vecinos participan de las tareas de búsqueda, mientras difunden fotografías y datos personales en redes sociales y plataformas de ayuda.
Ante el colapso de los canales oficiales y las dificultades en los servicios de telefonía e internet, organizaciones ciudadanas impulsaron herramientas para centralizar datos sobre personas desaparecidas, localizadas o atendidas. Una de ellas recibió cerca de 500 reportes desde el inicio de la emergencia, mientras otro sitio web registra cifras mucho más elevadas de personas que aún no lograron comunicarse con sus familiares.
En medio de la incertidumbre, cada nombre confirmado representa una esperanza. Así ocurrió con Camila Márquez, quien permaneció casi un día sin contacto con su familia hasta que fue localizada con vida. Sin embargo, para muchas otras familias la angustia continúa, mientras Venezuela atraviesa horas decisivas en la búsqueda de sobrevivientes.

