En una noche helada en el Estadio Monumental, la Albiceleste logró un trabajado empate ante Colombia luego de estar en desventaja durante gran parte del encuentro. El resultado dejó sensaciones encontradas en el equipo de Lionel Scaloni, que jugó más de 20 minutos con un hombre menos tras la expulsión de Enzo Fernández.
Colombia fue quien abrió el marcador a los 23 minutos del primer tiempo con una auténtica joya de Luis Díaz. El delantero del Liverpool eludió a cuatro defensores argentinos y definió con clase frente a Emiliano Martínez para marcar el 1-0. Seis minutos más tarde, un gol de Argentina fue anulado por fuera de juego de Lionel Messi, quien había asistido en la jugada previa.
A pesar de manejar la pelota, la Selección local no lograba generar peligro claro en el área rival. La falta de eficacia fue evidente en la primera etapa, donde Julián Álvarez tuvo una ocasión clara que fue desactivada por el arquero Kevin Mier. Messi también estuvo cerca en los primeros minutos con un remate que se fue desviado.
Ya en el complemento, Colombia mantuvo la intensidad y obligó a la aparición estelar del Dibu Martínez, que salvó a Argentina con varias intervenciones clave, incluyendo una doble tapada que evitó el segundo tanto cafetero. Nicolás González y Enzo Fernández tuvieron una doble oportunidad a los 62′, pero tampoco pudieron romper el cero.
A los 70′, el panorama se complicó aún más para Argentina: Enzo Fernández vio la tarjeta roja directa por un violento impacto involuntario contra la cabeza de Kevin Castaño. Con uno menos y el marcador en contra, la Selección nacional apostó a los cambios, con el ingreso de Exequiel Palacios y Juan Foyth, y la sorpresiva salida de Messi a los 77 minutos.
El empate llegó a los 80′, cuando Thiago Almada tomó la responsabilidad ofensiva, dejó atrás a Richard Ríos y, rodeado por dos defensores, sacó un derechazo cruzado que se metió en el rincón más lejano del arquero colombiano. El 1-1 desató el festejo en las tribunas, que habían estado repletas a pesar del frío.
Colombia tuvo una última oportunidad con un cabezazo de Ríos que dio en el palo, pero el resultado no se movió. Tras cinco minutos de adición, el árbitro decretó el final de un partido vibrante y cargado de emociones.

