La cifra de víctimas por el devastador terremoto que sacudió Colombia continúa en aumento. Al menos 169 personas murieron y más de 600 resultaron heridas como consecuencia del sismo de magnitud 7,4 registrado durante la mañana del lunes 10 de agosto, mientras los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de sobrevivientes y desaparecidos.
El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y provocó graves daños principalmente en el oeste del país. Pereira y Cali se encuentran entre las ciudades más golpeadas, aunque también se reportaron destrozos en Manizales, Armenia, Quibdó y otras localidades. Las autoridades advirtieron que el balance sigue siendo preliminar y podría aumentar a medida que avancen los relevamientos.
Además de las víctimas, el terremoto dejó más de 1.600 edificaciones afectadas y daños en aeropuertos, hospitales y servicios públicos. En varios sectores se registraron interrupciones de electricidad, gas y comunicaciones, mientras brigadistas y voluntarios trabajan entre estructuras derrumbadas para localizar a personas que permanecen atrapadas.
El Gobierno colombiano declaró la emergencia nacional ante la magnitud de la catástrofe y desplegó fuerzas de seguridad y equipos de rescate en las regiones más afectadas. En paralelo, distintas organizaciones y países comenzaron a ofrecer asistencia humanitaria. Las autoridades mantienen la alerta ante posibles réplicas y concentran los esfuerzos en rescatar sobrevivientes y asistir a miles de personas damnificadas por uno de los terremotos más destructivos registrados en Colombia en las últimas décadas.

