Rusia lanzó durante la madrugada de este martes uno de los ataques aéreos más intensos desde el inicio de la guerra contra Ucrania, con una ofensiva que incluyó decenas de misiles y cientos de drones dirigidos contra varias ciudades del país. Las autoridades ucranianas informaron que el saldo preliminar es de al menos 18 muertos y más de un centenar de heridos, mientras continúan las tareas de rescate en las zonas afectadas.
Entre los principales objetivos estuvieron Kiev, Dnipró, Járkov y otras regiones del centro y este de Ucrania. Según la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia empleó 73 misiles y más de 650 drones en una ofensiva coordinada que provocó incendios, destrucción de edificios residenciales y daños en infraestructura civil, incluidos centros médicos y servicios públicos.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que los ataques estuvieron dirigidos contra instalaciones de la industria militar, aeródromos y sectores energéticos vinculados al esfuerzo bélico ucraniano. Moscú afirmó que la operación fue una respuesta a recientes acciones militares de Ucrania en territorio ruso, mientras que Kiev denunció que numerosos proyectiles impactaron en áreas habitadas por civiles.
La nueva escalada se produce en un contexto de creciente tensión y de intensificación de los ataques cruzados entre ambos países. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, volvió a solicitar a sus aliados occidentales más sistemas de defensa antiaérea para proteger a la población, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el recrudecimiento de un conflicto que ya supera los cuatro años de duración.

