La tragedia provocada por el doble terremoto que sacudió a Venezuela continúa agravándose. El número de víctimas mortales ascendió a 3.685, mientras que 16.740 personas resultaron heridas, según el balance oficial actualizado tras los sismos registrados el pasado 24 de junio. La cifra de fallecidos aumentó en 150 personas respecto del reporte anterior.
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, golpearon con especial fuerza a Caracas y al estado costero de La Guaira. El desastre dejó además a 17.907 personas sin vivienda, mientras miles de damnificados permanecen en refugios temporales. Las autoridades informaron que 6.462 personas fueron rescatadas desde el inicio de las operaciones de emergencia.
La situación humanitaria mantiene en alerta a los organismos internacionales, principalmente por las condiciones de los centros de alojamiento. La Organización Panamericana de la Salud advirtió sobre los riesgos vinculados al hacinamiento, las dificultades para acceder a agua segura y los problemas de saneamiento, factores que podrían favorecer la aparición de enfermedades entre los damnificados.
En medio de la emergencia, 113 economistas y académicos solicitaron a Estados Unidos el levantamiento de las sanciones económicas contra Venezuela y reclamaron al Fondo Monetario Internacional que facilite el acceso del país a mecanismos financieros para afrontar la reconstrucción. Paralelamente, Naciones Unidas y equipos internacionales continúan reforzando la asistencia y las tareas de búsqueda en las zonas más afectadas.

