Las automotrices Ford y Toyota anunciaron que durante mayo no aplicarán aumentos de precios o lo harán muy por debajo de la inflación, absorbiendo además los costos derivados de la salida del cepo cambiario. La decisión se conoció tras una fuerte advertencia del ministro de Economía, Luis Caputo, quien cuestionó públicamente los ajustes previstos por algunas compañías del sector.
Toyota, líder del mercado con casi 35.000 unidades patentadas en los primeros cuatro meses del año, incrementó apenas un 1,4% sus precios, muy por debajo de la inflación de marzo (3,7%). Ford, por su parte, directamente congeló su lista vigente, lo que fue celebrado por Caputo a través de sus redes sociales. El funcionario también había apuntado contra Stellantis, dueña de Fiat, Peugeot y Citroën, luego de que se difundiera que subiría sus precios un 3,5% desde el 1° de mayo.
El cruce entre Caputo y las automotrices se desarrolló en redes sociales y medios de comunicación. Mientras el ministro advertía sobre el posible uso de “herramientas” para frenar aumentos injustificados, desde Stellantis respondieron que los nuevos valores aún no estaban definidos. Finalmente, la intervención oficial pareció surtir efecto entre las empresas que lideran las ventas.
Desde el Gobierno recuerdan que el sector automotor ya fue beneficiado con una serie de medidas fiscales, como la eliminación del impuesto PAIS y reducciones en los impuestos internos. Además, durante este año se simplificaron las condiciones para importar autopartes. Con estas medidas y el nuevo esquema cambiario, Economía busca evitar que las automotrices trasladen en forma directa esos costos a los consumidores.

