La variante del virus de la influenza A conocida como H3N2 subclado K, apodada “súper gripe” por su alta capacidad de transmisión, continúa expandiéndose por diferentes regiones del mundo y ya ha sido detectada en países de Sudamérica como Perú y Colombia, generando alertas epidemiológicas ante la posibilidad de que llegue pronto a otros países de la región, incluida Argentina. Las autoridades de salud de estos países han reforzado la vigilancia epidemiológica y las medidas de prevención para intentar contener su avance.
En Perú, el Ministerio de Salud declaró una alerta sanitaria nacional, incentivando la realización de pruebas diagnósticas, fortalecimiento de la vigilancia en centros de salud y la promoción de medidas preventivas entre la población, como la vacunación y el cuidado de la salud respiratoria básica durante las celebraciones de fin de año. Por su parte, en Colombia y México ya se han confirmado casos del subclado K, lo que evidencia que la variante se está acercando progresivamente al Cono Sur.
Aunque hasta el momento no se han detectado casos del subclado K en Argentina, los expertos locales y organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han instado a los países de la región a reforzar la vacunación contra la influenza estacional y a preparar los servicios de salud para una posible actividad más intensa o temprana de enfermedades respiratorias este verano. La cobertura de vacunación antigripal en varios países sudamericanos, incluida Argentina, se mantiene por debajo del ideal en algunos grupos de riesgo como niños pequeños y adultos mayores, lo que aumenta la preocupación ante la llegada de esta variante.
Los especialistas señalan que, aunque la variante H3N2 subclado K ha mostrado una transmisión más rápida, no se ha demostrado que cause una enfermedad más severa que otras variantes estacionales, y la vacunación sigue siendo la principal herramienta preventiva para reducir hospitalizaciones y complicaciones graves. Las autoridades llaman a la población a completar sus esquemas de vacunación, especialmente en grupos vulnerables, y a adoptar medidas de higiene respiratoria para mitigar la propagación conforme se acerca la temporada alta de virus respiratorios en el hemisferio sur.

