Los bancos públicos comenzaron a implementar nuevas alternativas de refinanciación destinadas a las personas que acumulan cuotas vencidas de préstamos y tarjetas de crédito. Las medidas aparecen en un contexto de fuerte crecimiento de la morosidad: durante abril, los pagos irregulares de las familias alcanzaron el 12,1% de los créditos bancarios, el nivel más alto registrado en más de dos décadas.
El Banco Nación puso en marcha un programa que permite reorganizar deudas de consumo contraídas en pesos o mediante créditos UVA. La propuesta contempla plazos de hasta 120 meses y está dirigida a trabajadores, jubilados, pensionados, monotributistas, autónomos y pequeños emprendedores, independientemente de que cobren o no sus ingresos a través de la entidad.
La entidad también mantiene opciones para unificar compromisos financieros en una sola cuota, con plazos de hasta 72 meses, además de planes especiales para refinanciar saldos impagos de tarjetas. Para quienes presentan atrasos de hasta 90 días se ofrecen montos de hasta $10 millones, mientras que los casos con mayor tiempo de mora pueden acceder a extensiones de pago de hasta 96 meses, sujetas a una evaluación crediticia.
El Banco Provincia ofrece, por su parte, líneas para clientes con atrasos recientes que pueden extenderse hasta 72 meses, con condiciones especiales para quienes perciben sus salarios en la institución. En tanto, el Banco Ciudad prepara un programa para refinanciar préstamos personales y tarjetas de crédito, con cuotas que no podrán superar el 30% de los ingresos del grupo familiar, buscando reducir la presión económica sobre los hogares endeudados.

