Cada 11 de julio se celebra en Argentina el Día del Meteorólogo, una fecha destinada a reconocer a los profesionales que estudian la atmósfera y elaboran información fundamental para anticipar lluvias, tormentas, olas de calor, nevadas y otros fenómenos que pueden afectar a la población.
La conmemoración recuerda la creación del Centro Argentino de Meteorólogos, fundado en 1969 con el objetivo de reunir a especialistas, promover la investigación y contribuir al desarrollo de esta disciplina. En 2026, la institución cumple 57 años de trabajo, durante los cuales impulsó congresos, publicaciones científicas y espacios de formación profesional.
La tarea de los meteorólogos resulta clave para sectores como la agricultura, la aviación, el transporte, el turismo y la gestión de emergencias. Además de elaborar pronósticos cotidianos, analizan información proveniente de estaciones, radares, satélites y modelos numéricos para emitir alertas tempranas ante eventos meteorológicos peligrosos.
En Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional brinda información sobre el tiempo y el clima durante las 24 horas, los 365 días del año, incluyendo el territorio continental, las zonas marítimas y la Antártida Argentina. En esta jornada se destaca el compromiso de quienes transforman los datos atmosféricos en herramientas necesarias para prevenir riesgos y proteger a las comunidades

