Boca Juniors sufrió un duro golpe al ser eliminado de la Copa Argentina a manos de Atlético Tucumán, extendiendo a seis la racha de partidos sin victorias en el tercer ciclo de Miguel Ángel Russo. A pesar del revés, el director técnico Xeneize se mostró conforme con el rendimiento de su equipo en la conferencia de prensa post-partido, destacando aspectos positivos y atribuyendo la derrota a la falta de efectividad y al planteamiento defensivo del rival.
Russo, quien regresó a la dirección técnica del club, evitó las excusas, pero señaló que el «Decano» se replegó gran parte del encuentro. Además, hizo hincapié en una supuesta falta sobre Leandro Paredes que, de haber sido cobrada, podría haber cambiado el rumbo del partido. El técnico reconoció que sus dirigidos «erraron mucho sobre el final del primer tiempo» a pesar de haber generado numerosas ocasiones claras de gol, una falencia que les costó caro.
A pesar de la desilusión de la eliminación y la pérdida de una valiosa oportunidad para clasificar a la Copa Libertadores 2026, Russo mantuvo una lectura optimista del desempeño de Boca. «Hubo cosas que fueron muy buenas», aseguró, y destacó que, a pesar de que los equipos rivales se encierran ante Boca, el equipo generó muchas situaciones de gol. También se refirió al desempeño individual, siendo autocrítico con Frank Fabra, pero defendiendo su decisión de mantenerlo en cancha.
Finalmente, en un punto que generó especulación, Miguel Ángel Russo se negó rotundamente a hablar sobre la situación del mediocampista chileno Carlos Palacios. Ante la pregunta sobre la no inclusión del jugador, quien se rumorea que no participó en el último entrenamiento por problemas que van más allá de una lesión, el técnico cerró la puerta a cualquier comentario con un tajante: «Del tema Palacios no hablo». Esta postura alimenta aún más los rumores de un posible conflicto interno en el plantel Xeneize.

