El gobierno de Donald Trump y el Ejecutivo chino anunciaron una tregua de tres meses en el marco de la prolongada guerra comercial que enfrenta a ambas potencias. El acuerdo fue comunicado desde Ginebra, Suiza, tras una serie de negociaciones encabezadas por el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.
Según lo informado, China reducirá del 125% al 10% los aranceles aplicados sobre productos estadounidenses, mientras que Estados Unidos bajará del 145% al 30% los gravámenes para bienes provenientes del país asiático. Esta medida busca descomprimir las tensiones comerciales y avanzar hacia un posible entendimiento de largo plazo.
El anuncio se produce a poco más de un mes del llamado «Día de la liberación», y representa un giro estratégico por parte de ambas administraciones en medio de un contexto económico global inestable. Si bien se trata de una tregua temporal, representa un gesto significativo en el marco de un conflicto que ha afectado mercados y cadenas de suministro a nivel internacional.
Las autoridades de ambos países se comprometieron a continuar el diálogo en los próximos meses con la intención de alcanzar un acuerdo más amplio y duradero. Analistas internacionales advierten, sin embargo, que las diferencias estructurales entre ambos modelos económicos podrían dificultar una solución definitiva.

