La importancia de la salud cardiovascular es un tema que siempre está en el centro de la atención médica, ya que son la principal causa de muerte en el mundo, y se estima que provocan uno de cada tres fallecimientos.
En este sentido, es fundamental conocer las señales del corazón para identificar los signos y alertas de un problema cardiovascular.
Según expertos en el tema, el corazón da avisos que hay que saber escuchar. Un dolor repentino en el pecho, quedarse sin aire mientras se realiza una actividad habitual, perder de manera súbita el conocimiento o sentir palpitaciones asociadas a un latido acelerado o irregular son algunas de las señales que pueden indicar la presencia de un problema cardiovascular.
Es importante mencionar que tanto mujeres como hombres suelen manifestar síntomas diferentes, que pueden aparecer distanciados por días, meses o años según la afección, y en un espectro variable de gravedad o intensidad. Además, los síntomas pueden superponerse o bien la enfermedad progresa en el tiempo sin mayores indicios. Por esta razón, es fundamental consultar a tiempo y contar con un diagnóstico certero lo más prematuro posible.
Las enfermedades cardiovasculares comprenden varias afecciones, entre las que se destacan el ataque cardíaco, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad de las válvulas, el accidente cerebrovascular, los trastornos del ritmo cardíaco y la enfermedad de las arterias y venas periféricas, como las más frecuentes.
Algunos síntomas son comunes en muchos tipos de enfermedades cardiovasculares y bien conocidos por todos, mientras que otros síntomas son menos conocidos. Por ejemplo, el dolor de pecho es el síntoma más común y reconocible de un ataque al corazón. Sin embargo, los menos familiares que pueden ser pasados por alto incluyen dificultad para respirar, fatiga, sudoración, náuseas y mareos.
Ante la presencia de dolor de pecho, que puede sentirse como opresivo e irradiarse a la espalda, mandíbula, oído, estómago y brazos, se puede sospechar de un evento coronario agudo. Este dolor suele aparecer al hacer esfuerzos y desaparecer en pocos minutos al cesar la actividad. Cuando el dolor se presenta y dura más de 10 minutos, se debe consultar a la brevedad a un sistema de emergencia.
Los problemas coronarios agudos se producen por la “rotura” de una placa de colesterol dentro de una arteria coronaria. Dentro de estas patologías, se incluyen las anginas inestables y los infartos de miocardio. En ambas, se reduce el flujo sanguíneo que llega al corazón. El tiempo que se tarde en iniciar el tratamiento tiene una incidencia directa en el pronóstico, ya que cuanto antes se restituya el flujo sanguíneo, antes se limita el daño cardíaco.
Además del dolor en el pecho, la disnea o dificultad respiratoria y la fatiga también pueden estar indicando una angina de pecho atípica o alguna cardiopatía, por lo que demandan una evaluación médica. La pérdida de conocimiento es otro síntoma que puede

