El acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos amplía el cupo de exportación de carne vacuna sin aranceles de 20.000 a 100.000 toneladas anuales, lo que implica 80.000 toneladas adicionales que se distribuirán en cuatro tramos trimestrales. La medida busca fortalecer el intercambio entre ambos países y abre una nueva oportunidad para el sector cárnico argentino en un contexto de tensión por los precios en el mercado interno.
La decisión fue habilitada por una disposición presidencial de Donald Trump, con el objetivo de aumentar las importaciones para abastecer el mercado estadounidense, afectado por la sequía de 2022 y la suba histórica de precios. En el caso argentino, la ampliación del cupo mejora la competitividad al eliminar aranceles, aunque se aclaró que las nuevas toneladas corresponden únicamente al segmento de carne magra (trimming), utilizada principalmente para la producción de hamburguesas.
Especialistas del sector señalaron que la medida podría generar un reordenamiento de las exportaciones. En 2025, la Argentina vendió al exterior 853.183 toneladas de carne por US$3700 millones, con China como principal destino. Con este nuevo esquema, parte de los envíos que actualmente se dirigen al mercado chino podrían redireccionarse a Estados Unidos. Además, la eliminación de aranceles representaría un ahorro estimado en US$240 millones para los exportadores.
En cuanto al impacto en los precios locales, analistas advierten que el escenario ya muestra una oferta ajustada por el proceso de recomposición del rodeo, tras la pérdida de alrededor de 3 millones de cabezas entre 2023 y 2025. El actual ciclo de retención reduce el volumen disponible y sostiene valores firmes. Las proyecciones para 2026 anticipan que el precio de la carne podría mantenerse por encima de la inflación, aunque el nuevo cupo a Estados Unidos no sería el único factor determinante en esa tendencia.

