Cómo prevenir fugas y evitar intoxicación con monóxido de carbono

Cómo prevenir fugas y evitar intoxicación con monóxido de carbono
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El monóxido de carbono es el resultante de la combustión deficiente de una fuente energética, como puede ser el gas natural. Es una sustancia que carece de olor, color y sabor y es altamente tóxica. Cuando la cantidad de oxígeno es insuficiente, la combustión es incompleta y se produce monóxido de carbono. El monóxido de carbono ingresa al cuerpo a través de la respiración; y puede provocar dolor de cabeza, náuseas, vómitos, desmayos e incluso la muerte.

Con el foco puesto principalmente en la idea de reforzar la importancia y atender todas las recomendaciones útiles para evitar accidentes por inhalación de monóxido de carbono que podría producirse ante una mala combustión en los artefactos del hogar, los especialistas recomiendan tener en cuenta algunos puntos importantes.

Si bien este gas es imperceptible, hay indicios que señalan la presencia de monóxido de carbono en el ambiente:

1. Coloración amarilla o anaranjada de la llama, en lugar de color azul.

2. Aparición de manchas o tiznado en las paredes; decoloración de los artefactos, de sus conductos de evacuación de gases o alrededor de ellos.

Cómo afecta al organismo

El monóxido ingresa en nuestro organismo a través de los pulmones, cuando respiramos en una atmósfera contaminada y se une a nuestra hemoglobina 250 veces más rápido que el oxígeno. Una ingestión de gases de monóxido de carbono no sólo impide que el cuerpo utilice correctamente el oxígeno, sino también, causa daño en el sistema nervioso central.

Las personas que tienen problemas de salud tales como enfermedades cardiacas o pulmonares son especialmente vulnerables, al igual que los bebés, los niños, las mujeres embarazadas y las personas de edad avanzada. Los síntomas leves más comunes son mareos, náuseas, cefaleas, cansancio y tendencia al sueño. Los moderados son confusión, respiración agitada, visión borrosa o taquicardia y los más severos pueden presentarse en forma de pérdida de conciencia, convulsiones, infartos e incluso la muerte.

Recomendaciones:

En las instalaciones:

a) Revisar periódicamente el estado de las instalaciones internas de gas del hogar por medio de un gasista matriculado.

b) No instalar calefones, estufas infrarrojas, catalíticas o de llama abierta, en baños, dormitorios o ambientes cerrados. Solo deben colocarse artefactos de tiro balanceado.

c) Todas las instalaciones de gas, la colocación de artefactos y su reparación deben ser efectuadas por gasistas matriculados.

d) No obstruir las rejillas de ventilación e ingreso de aire.

e) Verificar el buen funcionamiento de los tirajes o conductos de ventilación, de modo que no estén obstruidos, estrangulados, fisurados desconectados o abollados.

f) No realizar combinaciones ni conexiones de conductos de ventilación de dos artefactos diferentes (calefones y campanas extractoras). Cada conducto de ventilación debe ser individual.

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