Con la llegada de las bajas temperaturas, crece el uso de calefactores, estufas y braseros en los hogares jujeños. Sin embargo, el uso inadecuado de estos artefactos puede derivar en intoxicaciones por monóxido de carbono, un gas tóxico e inodoro que representa un serio riesgo para la salud si no se toman los recaudos necesarios.
Entre las recomendaciones más importantes se destacan no utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar los ambientes, asegurar una correcta ventilación en todos los espacios del hogar y verificar que la llama de los artefactos sea siempre azul. Además, se aconseja evitar dormir con braseros o calentadores a carbón encendidos y asegurarse de que toda instalación de gas esté realizada por un gasista matriculado.
El mantenimiento periódico de estufas y calefactores es una de las medidas clave para prevenir accidentes. Según explicó Marcelo Castro, gasista matriculado en Jujuy, el costo del servicio técnico básico ronda entre los 15 y 20 mil pesos, aunque puede superar los 30 mil si se requiere el cambio de repuestos o se trata de equipos más complejos.
Castro advirtió también que no basta con confirmar que un artefacto funcione: es fundamental revisar el sistema de ventilación, especialmente en aquellos equipos con tiro balanceado, que deben contar con una salida al exterior en condiciones óptimas. Garantizar que los gases tóxicos sean correctamente expulsados es vital para evitar tragedias durante el invierno.

