El sistema de transporte urbano en Jujuy atraviesa una nueva etapa de incertidumbre luego de que el titular de la empresa Unión Bus, Rodolfo Severich, advirtiera sobre graves dificultades económicas y administrativas que comprometen el funcionamiento del servicio. La situación, que se arrastra desde hace meses, se ve agravada por la falta de recursos para afrontar compromisos salariales y operativos.
El conflicto tiene como antecedente el acuerdo alcanzado por los choferes para percibir sus haberes bajo la escala nacional, lo que incrementó significativamente los costos para la empresa. En ese contexto, la firma ya había manifestado su imposibilidad de cumplir con esos montos sin asistencia estatal, ayuda que finalmente no se concretó y dejó a la compañía en una posición aún más delicada.
A este escenario se suman retrasos superiores a los tres meses en el pago de los Atributos Sociales (ATS) por parte del Estado nacional, lo que representa una deuda cercana a los 300 millones de pesos. Este faltante impacta directamente en la operación diaria, dificultando el pago de salarios, combustible y mantenimiento de las unidades, en un contexto de creciente presión financiera.
Además, desde la empresa señalaron que los subsidios provinciales no se actualizan desde hace casi dos años, acumulando un atraso estimado del 150%. A esto se añade la inhabilitación de seis máquinas SUBE, lo que afecta la recaudación. Frente a este panorama, el sector advierte que la continuidad del servicio podría verse seriamente comprometida si no se adoptan medidas urgentes por parte de los distintos niveles del Estado.

