La misión Artemis II de la NASA avanza hacia su etapa final tras completar un histórico sobrevuelo alrededor de la Luna, marcando el regreso de vuelos tripulados a las cercanías del satélite natural por primera vez desde 1972. La nave Orión, con cuatro astronautas a bordo, ya inició su retorno a la Tierra luego de explorar incluso la cara oculta lunar, en un viaje que busca sentar las bases para futuras misiones humanas.
Durante su paso por la Luna, la tripulación logró observar regiones nunca vistas directamente por humanos, incluyendo la cara oculta del satélite, además de registrar imágenes inéditas y fenómenos como un eclipse solar desde el espacio.
La misión también estableció un nuevo récord al alcanzar más de 406 mil kilómetros de distancia respecto a la Tierra, convirtiéndose en el viaje tripulado más lejano de la historia y superando las marcas de las misiones Apolo.
Tras abandonar la órbita lunar, la cápsula inició su regreso mediante una trayectoria de retorno libre impulsada por la gravedad, sin necesidad de gran propulsión, replicando maniobras históricas como las del Apolo 13.
Además, los astronautas ejecutaron con éxito maniobras clave de corrección de trayectoria, fundamentales para garantizar un reingreso seguro en la atmósfera terrestre, considerado uno de los momentos más delicados de toda la misión.
Se espera que la nave americe en el océano Pacífico en los próximos días, completando una misión de aproximadamente diez días. Durante este tiempo, la tripulación continuará realizando experimentos y preparativos para el reingreso.
Artemis II representa un hito fundamental en el programa espacial estadounidense, ya que allana el camino para futuras misiones con alunizaje y el objetivo a largo plazo de establecer presencia humana sostenida en la Luna y avanzar hacia Marte.

