En las recientes Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) celebradas el 13 de agosto, el Frente «Libertad Avanza», liderado por el candidato a presidente Javier Milei, logró resultados sorprendentes al obtener el 30,2%, lo que representa una cifra superior a los siete millones de votos.
Dentro de su propuesta política, el Frente «Libertad Avanza» delineó una serie de puntos clave para su Plan de Gobierno. Uno de los objetivos principales sería buscar la reactivación económica y el retorno a una posición de liderazgo en la escena mundial.
Para lograr esta reactivación, el plan del Frente propone una reforma «integral» en tres etapas, con una duración estimada de 35 años. La primera etapa se enfocaría en un «fuerte recorte del gasto público», una disminución de los impuestos y la flexibilización laboral. Estas medidas serían acompañadas por una reforma financiera que fomentaría la competencia de divisas y la desregulación bancaria.
La segunda etapa contempla cambios profundos en el sistema de jubilaciones y pensiones, con la privatización de estas instituciones. También se propone la eliminación de los planes sociales y del Banco Central. La tercera etapa del plan se centra en la privatización de los sistemas de salud y educación, con reformas en ambos sectores.
Las políticas propuestas por el candidato Javier Milei y su Frente se caracterizan por su enfoque reaccionario y liberal, promoviendo la liberalización de diversos aspectos de la sociedad bajo las reglas del mercado. Esto incluye la privatización de empresas públicas deficitarias y la financiación de obras públicas a través de iniciativas privadas.
Un punto destacado en la propuesta del Frente «Libertad Avanza» es la dolarización de la economía como alternativa al sistema de moneda nacional. Esto se presenta como una opción que permitiría a los ciudadanos elegir libremente su sistema monetario una vez eliminadas las restricciones cambiarias y suprimido el Banco Central. Además, se plantea la eliminación de retenciones a la exportación y derechos de importación.
En el ámbito laboral, el plan incluye la reducción de cargas patronales y la implementación de un sistema de seguro de desempleo en lugar de las indemnizaciones por despido sin causa. Se busca también disminuir la industria de los juicios laborales.
En el ámbito de la seguridad, el Frente propone medidas como la militarización de institutos durante la transición, la reducción de la edad de imputabilidad de los menores y la eliminación de cláusulas garantistas en la legislación penal. Además, se aboga por la desregulación del mercado de armas de fuego y la promoción de una doctrina de Seguridad Nacional.
En cuanto a los sectores de Salud, Educación y Desarrollo Social, el plan sugiere fusionar los ministerios correspondientes en uno llamado «Capital Humano». Se plantea proteger al niño desde la concepción y eliminar la obligatoriedad de la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos. Además, se propone la desregulación y arancelación de las prestaciones de salud, junto con la creación de un seguro universal proporcional a la capacidad de pago.

