Las personas inscriptas en el monotributo que estén próximas a cumplir la edad jubilatoria pueden acceder al beneficio previsional siempre que cuenten con 30 años de aportes. La edad requerida es de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres, sin importar si los aportes fueron realizados en relación de dependencia o como trabajadores independientes.
El trámite debe iniciarse ante ANSES y puede hacerse con o sin turno, según el caso. Es fundamental presentar la documentación que respalde los años trabajados, especialmente si hay períodos no registrados en la historia laboral. En ese sentido, se pueden utilizar certificaciones de servicio, recibos de sueldo o declaraciones juradas para completar los datos faltantes.
Además de cumplir con los requisitos de edad y aportes, el interesado debe completar el formulario 6.18 de solicitud de prestaciones previsionales. Una vez aprobado el expediente, comenzará a recibir el haber jubilatorio mensual correspondiente. Si aún desea seguir trabajando, deberá comunicarlo formalmente a la ANSES y a la AFIP.
Los monotributistas jubilados pueden continuar con su actividad sin perder el beneficio previsional, pero deben declarar el reingreso laboral y presentar documentación actualizada. La jubilación no implica una obligación de dejar de trabajar, salvo en casos de regímenes especiales o por invalidez.

