Hoy, 21 de agosto, conmemoramos el Día Internacional en Homenaje a las Víctimas del Terrorismo, una jornada que nos recuerda la dolorosa realidad que miles de personas inocentes enfrentan en todo el mundo debido a los actos de terrorismo y la propagación de ideologías del odio.
A pesar de la condena global al terrorismo, las víctimas y sobrevivientes a menudo luchan para que se escuchen sus voces, se atiendan sus necesidades y se respeten sus derechos. Después de las necesidades inmediatas, a menudo se sienten olvidadas y abandonadas en su camino hacia la recuperación.
La complejidad de esta situación se agrava por la limitada capacidad de los Estados Miembros y sus recursos para satisfacer las necesidades a medio y largo plazo. Para lograr una rehabilitación total, se requiere un apoyo multidimensional a largo plazo, que abarque aspectos físicos, psicológicos, sociales y financieros.
En este contexto, los Estados Miembros tienen la responsabilidad principal de apoyar a las víctimas del terrorismo y defender sus derechos. Las Naciones Unidas están comprometidas en brindar apoyo a los Estados Miembros para implementar la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo. Esto se logra a través de la solidaridad y el respaldo a las víctimas, el desarrollo de capacidades, la creación de redes de apoyo y el fortalecimiento de la sociedad civil, en particular las asociaciones de víctimas del terrorismo.

