Un grupo de investigadores avanza en el desarrollo de nuevas terapias para tratar la degeneración macular asociada a la edad, una enfermedad ocular que afecta la visión central y representa una de las principales causas de ceguera en adultos mayores. En los últimos meses, distintos estudios internacionales comenzaron a mostrar resultados alentadores con tratamientos basados en terapia génica, células madre y medicamentos de acción prolongada.
Uno de los proyectos más destacados se encuentra en fase 3 de investigación y propone reemplazar las inyecciones intraoculares frecuentes por una única aplicación capaz de estimular al propio ojo para producir un agente terapéutico de manera sostenida. El ensayo, del que participa Argentina a través de centros oftalmológicos especializados, apunta especialmente a pacientes con degeneración macular húmeda, una variante agresiva de la enfermedad que provoca visión borrosa y dificultades para realizar tareas cotidianas.
Además de la terapia génica, científicos también estudian tratamientos regenerativos con células madre y compuestos que podrían proteger las células de la retina encargadas de la visión central. Algunos ensayos clínicos recientes lograron restaurar parcialmente la visión en pacientes con cuadros avanzados, mientras que otras investigaciones buscan frenar el deterioro ocular antes de que aparezca la pérdida irreversible de la vista.
Especialistas remarcan que, aunque todavía no existe una cura definitiva para la degeneración macular, los avances científicos abren nuevas perspectivas para millones de personas mayores de 50 años. Actualmente, los tratamientos tradicionales requieren controles constantes e inyecciones periódicas, por lo que las nuevas alternativas buscan reducir la carga terapéutica y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

