Los gremios docentes de la provincia, agrupados en Unidad Docente, han hecho pública su postura frente al Gobierno, expresando un total desacuerdo con el tratamiento de sus demandas salariales y laborales. A pesar de esto, han levantado las medidas de fuerza para permitir el regreso de los alumnos a las aulas, con la condición de que el Gobierno atienda una serie de pedidos clave. Los sindicatos, que representan a la mayoría de los educadores de la región, han manifestado que esta decisión se tomó «bajo protesta», ya que la oferta salarial recibida en la última paritaria provincial es considerada insuficiente.
En una nota formal dirigida al Gobierno provincial, los representantes sindicales, incluyendo a Marcela Cura de Sadop, Claudia Suárez de Adep, Alfredo Arrueta de UDA y Juan Carlos Córdoba de Cedems, dejaron claro su rechazo a la propuesta. Según Arrueta, aunque el objetivo principal no se cumplió, la suspensión del paro busca «contribuir al fortalecimiento del sistema educativo» y permitir que los estudiantes continúen con su trayectoria escolar. Por su parte, Córdoba afirmó que las paritarias se cerraron solo parcialmente y exigió una nueva mesa de diálogo para el próximo mes, insistiendo en que la lucha gremial continuará, aunque de otra manera.
Los docentes han condicionado el levantamiento del paro a la atención de nueve puntos esenciales para la mejora salarial y de las condiciones de trabajo. Entre los reclamos más importantes se encuentran el cumplimiento de la ley de paritarias con representación de todos los sindicatos, la eliminación del descuento por los días de paro y la recomposición de ítems salariales en solo tres tramos, en lugar de los cinco propuestos. Además, solicitan un bono en el mes de septiembre, un aumento en el porcentaje de antigüedad para los docentes con más de 30 años de servicio y la equiparación de los aumentos salariales con la inflación.
Finalmente, los gremios han advertido que se mantendrán en «estado de alerta y movilización», dejando en claro a la sociedad que no son responsables de la situación actual del sistema educativo provincial. En la nota, explicaron que los salarios de un docente que recién se inicia están por debajo de la línea de pobreza y que el salario básico promedio de $110.000 es uno de los más bajos del NOA. Con su postura, los docentes buscan no solo una mejora económica, sino también un reconocimiento a su labor y una solución urgente a la precaria situación salarial que enfrentan.

