A pesar de los esfuerzos por parte de las autoridades ecuatorianas, el feriado de Semana Santa en Ecuador estuvo marcado por un trágico saldo de 137 muertes violentas en todo el país. A pesar de la presencia de 52.622 uniformados desplegados a nivel nacional y los 17.861 operativos realizados entre el jueves 28 de marzo y el lunes 1 de abril, la violencia no pudo ser contenida.
Las autoridades policiales informaron que la cifra de homicidios intencionales durante la semana del feriado de 2024 fue de 137, en comparación con los 167 del mismo período en 2023. Sin embargo, se destacó que durante los días de asueto de Semana Santa del año anterior, se registraron solo 13 homicidios, lo que plantea interrogantes sobre el aumento alarmante de la violencia en el país.
Entre los eventos más trágicos, se destacan las masacres ocurridas en Guayaquil y Puerto López. En Guasmo Sur, Guayaquil, se reportó un aumento en el número de personas fallecidas, pasando de 8 a 9, con 10 heridos, en un violento ataque ocurrido durante una partida de ecuavóley. En Puerto López, Manabí, cinco de once turistas fueron secuestrados y asesinados en un crimen que la policía atribuyó a una «confusión» entre bandas criminales.
El presidente Daniel Noboa ha condenado los actos violentos, calificándolos como intentos del narcoterrorismo y sus aliados para sembrar el temor en el país. Sin embargo, su respuesta ha generado controversia, especialmente después de que se revelara que él y su familia pasaron el feriado en la playa con su escolta de seguridad.

