El Gobierno nacional decidió diferenciar el avance de las investigaciones judiciales de su vínculo político e institucional con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La Casa Rosada seguirá con atención las actuaciones en Estados Unidos y mantendrá la denuncia presentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), pero evitará abrir un nuevo enfrentamiento directo con la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia.
La Justicia estadounidense analiza movimientos financieros relacionados con la actividad internacional de la AFA y con TourProdEnter, empresa vinculada al empresario Javier Faroni. El expediente incluye contratos comerciales, derechos televisivos, patrocinadores, partidos amistosos y transferencias realizadas mediante bancos norteamericanos. Hasta el momento, no se informaron imputaciones formales contra Tapia, Pablo Toviggino, Faroni u otras personas mencionadas en el caso.
La AFA negó que sus principales dirigentes hayan sido citados o que agentes federales les incautaran teléfonos y otros dispositivos durante su regreso desde Estados Unidos. La entidad explicó que el requerimiento emitido por un tribunal de Florida está dirigido a un tercero, a quien se le solicitó documentación y comunicaciones relacionadas con distintas personas vinculadas al organismo.
Mientras tanto, el Ejecutivo tampoco tendría previsto impulsar en el corto plazo el proyecto de Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). Dentro del oficialismo consideran que una nueva disputa con la AFA podría generar costos políticos y afectar la relación con los clubes y los hinchas, por lo que la estrategia será dejar que actúe la Justicia y sostener un vínculo institucional sin mayores sobresaltos.

