El partido Barracas vs Patronato de Paraná, que cerró la fecha 10 de la Liga Profesional terminó con escándalo y con jugadores del Patrón detenidos, más un integrante del cuerpo técnico y pasaron toda una noche «detrás de las rejas» en una comisaría de la ciudad de Flores, en Buenos Aires.
Todo esto ocurrió por los los incidentes que se generaron con la Policía en el campo de juego del Islas Malvinas, donde Barracas hace de local, luego de finalizar el partido, tras el «polémico» arbitraje de Jorge Baliño, que le anulo dos goles lícitos al Patrón y le cobró un penal inexistente a favor de Barracas Central. Esta situación generó una gran furia de los jugadores y cuerpo técnico que intentaban agredir al arbitro Baliño.
Ante toda este «descontrol» que se produjo en el campo de juego, efectivos policiales que custodiaban al arbitro, recibieron todo tipo de golpes departe de los futbolistas de Patronato y que «estaban totalmente sacados» y lograron detener a cuatro de ellos más un integrante del cuerpo técnico para trasladarlos a la comisaría.
Una vez allí, permanecieron toda la noche, hasta que esta mañana, fueron llevados a la Fiscalía de Eventos Masivos y Espectáculos Deportivos para declarar por lo sucedido y ya se encuentran en viaje para llegar a Entre Ríos, para poder concentrar y entrenar nuevamente.
Este escándalo de enormes dimensiones, no se veía hace años en el fútbol Argentino, ayer en un partido plagado de polémicas, volvió a reflotar lo peor del fútbol local con situaciones de violencia que por fortuna no llegaron a mayores, mientras tanto se espera la determinación que tomará la justicia con los jugadores y el cuerpo técnico, como así también lo que dictamine la Fiscalía de Eventos Masivos y Espectáculos Deportivos.

