El 13 de agosto, la ex primera dama Fabiola Yañez compareció ante la Justicia en el consulado argentino en Madrid para declarar sobre las acusaciones de violencia que ha presentado contra su expareja, el expresidente Alberto Fernández. La declaración se extendió por casi cuatro horas, durante las cuales Yañez detalló varios episodios de agresión y se comprometió a entregar nuevas pruebas, como mensajes de texto y constancias médicas.
En su declaración, Yañez reiteró sus denuncias de maltrato físico y psicológico por parte de Fernández. Aseguró que durante el último año de su mandato presidencial, Fernández la golpeó, la humilló y la amenazó. Además, confirmó que las lesiones documentadas en fotos públicas fueron causadas por los episodios de violencia que relató. Yañez también mencionó que sufrió estos ataques en un contexto de constante hostigamiento y atribuyó parte de la responsabilidad de sus problemas con el alcohol y haber estado en tratamiento psiquiátrico a Fernández.
Durante la audiencia, que fue conducida por el fiscal Ramiro González, Yañez explicó que había informado a varios miembros del entorno de Fernández sobre su situación, incluyendo a la secretaria del expresidente y a otros funcionarios. La sesión, que se llevó a cabo a través de videoconferencia, se dividió en tres partes debido a las emociones que experimentó Yañez mientras relataba los hechos.
El juez federal Julián Ercolini decidió que la defensa de Alberto Fernández no podría estar presente durante la declaración de Yañez para proteger a la denunciante. La abogada de Fernández, Silvina Carreira, había solicitado participar o presentar preguntas, pero su solicitud fue denegada. Ahora, la fiscalía evaluará los testimonios y las pruebas presentadas para determinar los próximos pasos en la investigación.

