El gobierno de Haití ha declarado un estado de emergencia de 72 horas en Puerto Príncipe y sus alrededores luego de que bandas armadas lograran irrumpir en la principal cárcel del país, facilitando la fuga de cientos de reclusos. La medida incluye un toque de queda nocturno que se extenderá hasta el miércoles.
Según trascendió en medios internacionales, la mayoría de los aproximadamente 3.800 reclusos detenidos en la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe escaparon durante la noche del sábado. La situación ha generado gran preocupación, especialmente considerando que la violencia en Haití ha ido en aumento en los últimos años, con pandillas que controlan hasta el 80% de la capital.
La cárcel, diseñada para albergar a unos 700 detenidos, estaba muy por encima de su capacidad con cerca de 3.687 presos en febrero pasado, según cifras de la ONG Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH).
Los principales sindicatos policiales habían solicitado ayuda a los militares para reforzar la seguridad de la prisión, pero los grupos armados lograron infiltrarse y tomar el control. De acuerdo con la agencia Reuters, los policías que custodiaban la cárcel abandonaron sus puestos y hasta el domingo por la mañana no se había restablecido la presencia policial en la instalación.
La situación ha llevado a una escalada de la violencia en Haití, con llamados del ex oficial de policía Jimmy Cherizier, conocido como Jimmy «Barbecue», a diversas bandas armadas para unirse y derrocar al primer ministro Ariel Henry.
Aunque la puerta de la penitenciaría permanecía abierta el domingo por la mañana, no todos los detenidos optaron por escapar. Algunos decidieron quedarse dentro de la prisión, considerando que estaban más seguros allí que en las calles, donde el riesgo de enfrentamientos armados es elevado.
Haití ha enfrentado una profunda crisis política y de seguridad desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021. No ha habido una sucesión formal en el cargo presidencial desde entonces, y el país no ha celebrado elecciones desde 2016. La falta de estabilidad política y la creciente violencia representan desafíos significativos para esta nación.

