El 12 de marzo de 1813, la Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata adoptó oficialmente el escudo nacional argentino. Este emblema, de forma elíptica, se divide en dos campos: la mitad superior de color azul celeste y la inferior de color blanco, reflejando los colores de la bandera nacional. En el centro, dos manos diestras estrechadas simbolizan la unión de las provincias, sosteniendo una pica que sostiene un gorro frigio rojo, representando la libertad. Sobre ellos, un sol naciente conocido como el «Sol de Mayo» alude al nacimiento de la nueva nación. El conjunto está rodeado por una corona de laureles, que significa la victoria y el triunfo en la lucha por la independencia.
La creación del escudo fue encargada al diputado por San Luis, Agustín Donado, quien a su vez confió la tarea al grabador cuzqueño Juan de Dios Rivera. Aunque no existen pruebas concluyentes sobre la autoría del diseño, se sabe que Rivera talló el cuño utilizado para sellar documentos oficiales de la Asamblea. El decreto del 12 de marzo de 1813, firmado por el presidente de la Asamblea, Tomás Valle, y el secretario Hipólito Vieytes, estableció que el Poder Ejecutivo utilizara el mismo sello, marcando así la adopción oficial del escudo nacional.
Cada 12 de marzo, Argentina celebra el Día del Escudo Nacional, recordando la importancia de este símbolo patrio que representa la identidad y la historia del país. En esta fecha, se realizan diversas actividades educativas y culturales en todo el territorio nacional, destinadas a resaltar los valores y significados que encarna el escudo, promoviendo el respeto y el orgullo por los símbolos que unen a los argentinos.

