Luego de cuatro años de la muerte de Diego Armando Maradona y tras un extenso proceso judicial, comenzó el juicio contra los siete profesionales de la salud acusados de su fallecimiento. La audiencia se desarrolla en los Tribunales de San Isidro y se prevé que se extienda hasta julio, con sesiones programadas tres veces por semana. Los implicados enfrentan cargos por homicidio simple cometido mediante dolo eventual y falsedad ideológica.
La fiscalía, integrada por Patricio Ferrari, Cosme Iribarren y Laura Capra, presentó cargos contra la psiquiatra Agustina Cosachov, el neurocirujano Leopoldo Luque, el psicólogo Carlos Ángel Díaz, la médica Nancy Edith Forlini, el enfermero Ricardo Almirón, el jefe de enfermeros Mariano Ariel Perroni y el médico Pedro Pablo Di Spagna. A su vez, la enfermera Gisela Dahiana Madrid enfrentará un juicio por jurado, según lo solicitado por su defensa.
La primera jornada del juicio estuvo marcada por la exposición de los lineamientos de la acusación y la defensa. Se espera que a lo largo del proceso se presenten más de 190 testigos, entre ellos expertos y allegados al exfutbolista. Además, se incorporarán pruebas claves como transcripciones del «código rojo» del día de su fallecimiento, registros clínicos de diversas instituciones médicas y la filmación de la autopsia, la cual determinó que Maradona sufrió un «edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada».
El proceso judicial ha generado gran expectativa y tensión entre los familiares del astro del fútbol. Sus hijos Dalma, Gianinna, Jana, Diego Junior y Dieguito Fernando están representados por distintos abogados que buscan esclarecer las responsabilidades en la muerte de su padre. La defensa de los acusados, por su parte, argumenta que no hubo negligencia dolosa en la atención brindada a Maradona. A medida que avance el juicio, se espera que surjan nuevos detalles que podrían definir el futuro de los imputados.

