Hoy, 3 de septiembre, se celebra el Día Mundial de la Higiene, una fecha destinada a promover y difundir prácticas de limpieza esenciales para prevenir enfermedades y proteger la salud de la comunidad. Entre las medidas más importantes se destaca la higiene de manos, una acción clave para evitar la propagación de diversas enfermedades.
El lavado de manos con agua y jabón o su desinfección con alcohol en gel son prácticas fundamentales. Para que sean efectivas, es necesario lavarse las manos durante al menos 40 a 60 segundos y secarlas con una toalla limpia o papel descartable. Este hábito debe realizarse en momentos críticos como al llegar de la calle, antes y después de comer, y después de ir al baño, entre otros.
Para la limpieza de pisos y superficies, se recomienda el uso de lavandina diluida, con la proporción adecuada para garantizar su efectividad. Además, el alcohol etílico debe diluirse al 70% para desinfectar de manera segura. Es fundamental manejar estos productos con precaución, utilizando guantes y almacenándolos en lugares seguros, fuera del alcance de los niños.
En este Día Mundial de la Higiene, es vital recordar la importancia de mantener estas prácticas para proteger la salud personal y comunitaria.

