Este 4 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Salud Sexual, una fecha destinada a promover el acceso a información confiable, el respeto por los derechos sexuales y una mirada integral sobre el bienestar vinculado con la sexualidad. La jornada fue impulsada en 2010 por la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS) y desde entonces se desarrolla en distintos países.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la salud sexual comprende el bienestar físico, mental y social relacionado con la sexualidad, y no solamente la ausencia de enfermedades. También implica poder desarrollar relaciones y experiencias seguras y respetuosas, libres de coerción, discriminación y violencia.
Entre los aspectos fundamentales se encuentran el acceso a educación e información de calidad, métodos de prevención, atención sanitaria y conocimiento sobre infecciones de transmisión sexual (ITS). La prevención de embarazos no intencionales, el consentimiento, la autonomía corporal y la posibilidad de acceder a servicios de salud adecuados también forman parte de este enfoque integral.
Para 2026, la campaña internacional lleva el lema “Every Body”, una expresión que pone el foco tanto en cada persona como en el cuerpo que habita. La propuesta busca visibilizar que no todas las personas encuentran las mismas condiciones para ejercer sus derechos y acceder a una vida sexual saludable, por lo que la fecha también invita a trabajar durante todo el año por una mayor información, autonomía, respeto y justicia sexual.

