El Gobierno nacional puso en marcha un plan de retiro voluntario para trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, en el marco del proceso de reorganización y reducción del gasto público impulsado por la administración de Javier Milei. La medida fue oficializada a través de la Resolución 144/2026 y estará vigente hasta el 31 de mayo, con posibilidad de extenderse por otros 15 días.
El régimen está destinado exclusivamente al personal de planta permanente comprendido en la Ley 25.164. Según la normativa, quienes adhieran recibirán una gratificación extraordinaria equivalente a 1,5 salarios brutos por cada año trabajado o fracción superior a tres meses, calculada sobre la antigüedad reconocida hasta marzo de 2026 y los haberes liquidados a enero de este año. Además, el esquema contempla topes según la edad del trabajador.
Desde el Ejecutivo sostienen que la iniciativa busca ofrecer una alternativa para quienes deseen iniciar una nueva etapa profesional, mientras que distintos sectores sindicales y trabajadores del organismo cuestionaron el alcance de la medida y la vincularon con un proceso de ajuste más amplio dentro del instituto. En las últimas semanas también se habían registrado debates por cierres de dependencias, reducción de estructuras y recortes presupuestarios en el organismo agropecuario.
De acuerdo con estimaciones difundidas en medios especializados, el Gobierno apunta a reducir alrededor del 20% de la planta laboral del organismo, lo que representaría cerca de mil puestos de trabajo. El costo del programa sería financiado con recursos propios del INTA y las desvinculaciones se harían efectivas a mediados de junio.

