Después de más de cien días de intensos combates en el sur de Gaza, el ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, afirmó que la «fase intensiva» de las operaciones llegará a su fin pronto. La declaración se produce a pesar de la persistencia de la violencia, con la aviación israelí bombardeando la zona de Khan Younis, epicentro de los enfrentamientos recientes y supuesto refugio de la dirección local de Hamas.
Al comienzo de la guerra en octubre, Gallant había anunciado que la etapa intensiva de las operaciones duraría aproximadamente tres meses. «En el norte de Gaza, esta fase llega a su fin. En el sur, vamos a conseguirlo y esto terminará pronto», declaró el ministro el lunes por la noche.
Sin embargo, a lo largo de la noche, nuevos bombardeos israelíes en la zona de Khan Younis dejaron un trágico saldo de 78 muertos, según informó la oficina de prensa de Hamas. La situación se complica con la reciente noticia de la muerte de dos rehenes israelíes en bombardeos sobre Gaza, según afirmó Hamas, aunque el ejército israelí rechazó estas alegaciones.
La ONU, a través de su secretario general Antonio Guterres, ha renovado su llamado a un alto el fuego humanitario «inmediato» en la Franja de Gaza para facilitar la llegada de ayuda a la población y la liberación de rehenes. La guerra, que comenzó con un ataque sin precedentes de Hamas contra Israel en octubre, ha dejado alrededor de 1.140 muertos, principalmente civiles, y ha desplazado a la gran mayoría de los 2.400.000 habitantes de Gaza.
Las hostilidades se extienden más allá de Gaza, con incidentes reportados en Tel Aviv, ataques aéreos israelíes contra posiciones de Hezbollah en el Líbano, y un carguero estadounidense alcanzado por un misil hutí frente a la costa de Yemen. La situación sigue siendo volátil en la región, con múltiples frentes de conflicto y tensiones entre las partes involucradas.

